¿Por qué enseñar un catecismo evangélico protestante?

27.09.2014 11:40

Comúnmente un cristiano evangélico latinoamericano tiende a creer que un catecismo forma parte de las prácticas propias de la iglesia católica romana, ya que la "catequesis" le suena a una de las reuniones en que los católicos se reúnen y aprenden su doctrina. Pero lo cierto es que el catecismo forma parte de las prácticas propias de las primeras iglesias cristianas, el mismo origen griego de la palabra kathe-kumbin (catacumba) nos da una señal de que esta práctica se difundió en aquellas primeras iglesias: efesios, colosenses, corintios, gálatas, etc., todas ellas fueron iglesias de habla griega. En relación a los primeros cristianos en tiempos de los apóstoles y las primeras iglesias, ellos utilizaban las catacumbas para celebrar el culto divino y enseñar la doctrina de la fe a los recién convertidos. De ahí surge la palabra catecúmeno.

“Catecúmeno” era el nombre aplicado a quien no había sido todavía iniciado en los sagrados misterios, pero experimentaba un curso de preparación para este propósito. La palabra aparece en Gálatas 6, 6: “Dejen al que es instruido en la palabra, [ho katechoumenos, is qui catechizatur] participarle a quien le instruye [ to katechounti, ei qui cathechizat] de toda clase de bienes.” Otras acepciones del verbo katicksein aparecen en 1 Corintios 14:9; Lucas 1:4; Hechos 18:24.
Como la aceptación del Cristianismo implica la creencia en un cuerpo de doctrina y la observancia de la Ley Divina (“enseñen, hagan discípulos, preparados”; enseñándoles a guardar todo lo que yo he mandado a ustedes”, Mateo, 28:20), está claro que alguna clase de instrucción preliminar debe haber sido dada a los conversos. En el tiempo de los apóstoles esto podría variar según fueran judíos o paganos, y era naturalmente simple en carácter y corto en duración. Sin embargo, cuando las iglesias comenzaron a organizarse, la instrucción y probidad serían más largas y más elaboradas. Así, desde la fecha de la Epístola a los Gálatas (año 56-57?) nos encontramos con las menciones de catequista y catecúmeno. 

Lamentablemente, en la actualidad, muchos cristianos evagélicos o protestantes han basado su fe en dos peligrosos pilares: la creencia popular o una tradición que ignora la revelación de las Sagradas Escrituras. Pero para la instrucción y el conocimiento de las verdades bíblicas fueron elaborados los catecismos, a fin de que la fe cristiana no se corrompa por los peligrosos pilares mencionados, sino que sea fortalecida por la Palabra de Dios y se fundamente en lo que Él ha revelado a su pueblo. 

A continuación presentamos dos catecismos elaborados por teólogos y pastores basados en la fe reformada, evangélica o protestante, que buscan enseñar los principios básicos del cristianismo bíblico. Esperamos que sean útiles para la enseñanza de los hijos, para la edificación de muchos matrimonios en cada hogar y para el crecimiento espiritual de cada cristiano:

Catecismo de Westminter de 1646 en una versión actualizada para niños, elaborada por el pastor colombiano Carlos Marín (leer on-line / descargar pdf).

Catecismo de Heidelberg de 1563 en una versión española, publicada por la Fundación Editorial de Literatura Reformada (leer on-line / descargar pdf).